Hotel Chesa Randolina 3*
Servicios principales
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Wi-Fi
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Entrada/Salida exprés
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Actividades
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Spa y relajación
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Servicio de traslado
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Comida/Bebida
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Salas de reuniones
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Agradable para niños
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Desayuno
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Mascotas
Ubicación
A una distancia de 4 km del Hotel Chesa Randolina Sils-Maria, de 3 estrellas, los huéspedes pueden llegar a la Curtinella. Con un restaurante y consigna de equipaje, el hotel está ubicadoen los alrededores de la Casa de Nietzsche.
El centro de Sils-Maria está a 10 minutos a pie de este hotel. La Baselgia refurmeda San Luregn se halla a poco más de 5 minutos a pie del Chesa Randolina, mientras que el Lago Sils se halla a unos 20 minutos a pie. Este lugar te permite disfrutar de lugares de interés natural como Lej Pitschen a 1 km. Se puede llegar al Lago de Silvaplana en un trayecto de 10 minutos. La parada de autobús Segl-Fex, que ofrececonexión directa con las atracciones y lugares principales de la ciudad, se encuentra al alcance del hotel Chesa Randolina Sils-Maria.
Las habitaciones están equipadas con un escritorio, así como con ventanas insonorizadas para tu comodidad. Los cuartos de baño disponen de ducha adaptada, inodoro separado y ducha, además de comodidades como secador de pelo y toallas de baño. También incluye habitaciones con vistas al lago.
Cada mañana, se ofrece un desayuno buffet con diferentes opciones de comida. Los huéspedes pueden comer en el restaurante Enoteca & Osteria Murütsch a 650 metros del hotel Chesa Randolina.
Reseña de un crítico de hotel
Recientemente me alojé en el Hotel Chesa Randolina y fue una experiencia inmersiva en la naturaleza, ideal para los amantes de la buena comida como yo. La habitación era un refugio de confort, adornada con muebles de pino suizo y un baño renovado que incluía una ducha de lluvia; todo lo que necesitas tras un día en las montañas. El desayuno, aunque echaba de menos algunos croissants, ofrecía una variedad deliciosa de productos locales, desde quesos alpinos hasta panes frescos, acompañados de un café que me recordaba a las mejores tradiciones españolas. La cena fue el verdadero triunfo: un menú de cuatro platos que fusiona los sabores mediterráneos con ingredientes suizos de primera calidad. Lo mejor fue el trato excepcional del personal, siempre listo para recomendar las mejores rutas de senderismo mientras disfrutábamos de un ambiente acogedor y elegante. La ubicación, rodeada de un paisaje montañoso impresionante y a pasos del lago Sils, definitivamente hizo que mi estancia fuera inolvidable. En definitiva, ¡no puedo esperar para regresar!